Mari Paz Gribbin (Mayo 2004)

Mi crucero por el Caribe

Hola amigos.

Joseph McBride and Pigs

Algunos ya conocíais mi interés por reclutaros para hacer este viaje por El Caribe. Pues bien, Arturo y Jimmie Suárez y Tom y Lourdes Pryjomski se animaron, y la experiencia fue sensacional.

Nos fuimos en un crucero de siete días, saliendo de Galveston y haciendo paradas en Key West (Florida), Georgetown (Grand Cayman) y Cozumel (México). Partimos el domingo y pasamos todo el lunes y parte del martes en el mar, llegando a Key West a las 3:30 de la tarde donde estaríamos hasta la media noche que volvíamos a partir. Tras dar unas vueltas por esta pequeña localidad, nos embarcamos en un velero para contemplar el famoso atardecer de Key West, pero a pesar de que disfrutamos mucho en este paseo y en especial Arturo, por su gran afición al deporte de la vela, no pudimos apreciar el atardecer por estar muy nublado.
El miércoles llegamos a Georgetown y fuimos a bucear, al igual que al día siguiente en Cozumel pues sería un pecado pasar por estos lugares y no contemplar las maravillas que se alojan en el fondo del mar. También dimos las correspondientes vueltas por el lugar, recorriendo las numerosas tiendas.

Pero a mi personalmente la mejor parte de este viaje es la que se pasa en el bote, o mejor dicho “el barco”, si no quiero que se enfade el capitán. Puedes disfrutar de tranquilidad, relajación, spa, sol, jolgorio, juegos, música, casino, bebida (incluyendo vino Condesa de Leganza), extraordinaria comida y un servicio excelente.

Podría estar horas contándoos anécdotas que nos ocurrieron, y no creo que os aburrierais, pero prefiero hacerlo en persona cuando nos veamos.
Pensamos repetir la experiencia el próximo año desde Miami, si os animáis, empezar a ahorrar.

El precio por persona varía bastante dependiendo de la época en que se viaje y por supuesto de los lujos que uno desee disfrutar, pues puedes tomar una cabina interior por lo que pagarías unos 600 dólares aproximadamente, hasta una suite con balcón por $2,500+. Yo particularmente prefiero la segunda o tercera semana de mayo, aunque ya se sabe, para gustos están los colores, pero lo que sí es cierto es que se disfruta muchísimo y nosotros ya estamos planeando el próximo.