De acá de este lado… también se canta “!Qué viva España!”


Por M. Antonieta González


Con la España del siglo XVI, que conquista un nuevo mundo recién descubierto, comienza también la historia de un mestizaje, en el que no únicamente los colores de la piel se mezclaron, sino también los colores de las vestimentas, los sabores, los sonidos y los compases de música  y bailables.


Así, en muestras culturales tan mexicanas como podría ser un zapateado jarocho de Veracruz, con sus nubosos vestidos de encajes, se encuentran recuerdos de bailes peninsulares. Y aún hay quien asegura que el falsete de nuestro mariachi tiene sus raíces en el ‘cante hondo ‘del sur de España. Aunque no podemos olvidar que éste,  a su vez, probablemente tiene raíces en los sonidos de siete siglos de conquista de la propia España por la cultura musulmana.


En fin que, regresando al momento actual, este fin de semana, el presidente Sidney Chocron, apoyado por Nieves Oakley y el resto de la mesa directiva de la Casa de España de San Antonio, han vestido de etiqueta esta organización que celebró,  con una cena gala,  los logros de una institución que ha conseguido establecer en nuestra ciudad una sólida trayectoria en favor de la cultura y de las artes. Con un liderazgo dinámico y emprendedor, como el de Juan Carlos Moreno, han demostrado cualidades tales como creatividad en encontrar temas de interés común; solidaridad, pues la mayor parte de ellos participa en diferentes formas, desde la organización de una velada literaria, una tarde de cine o el convivio que usualmente sigue a ellas, y en el que se comparten,  junto a la amistad con “el vino y el pan”, diferentes tipos de tortilla española,  postrecillos y alguna que otra sorpresa culinaria. Una de sus cualidades,  que considero más importante y que ha propiciado el rápido avance de esta organización, ha sido su apertura para establecer tanto el dialogo fructífero como  la sinergia de esfuerzos y de intereses con otras organizaciones como han sido: la Casa Argentina, el Instituto de México, la Universidad de Texas en San Antonio, St. Mary´s University, University of the Incarnate Word y,  más recientemente,  con el Ateneo de San Antonio y la Asociación Amigos de Chile.


La Casa de España nos ha enseñado una lección que me parecería  importante  y que todas las organizaciones debiéramos aprender. Pues a nadie le interesa quién invitó primero a quien, ni qué grupo tiene más miembros o coopera más. Cuando algún grupo convoca a una actividad se invita a todos y, si hay participación de miembros de algún otro grupo, se le da el debido reconocimiento a dicha organización. Esto permite que cada grupo mantenga su individualidad y sus propias metas pero,  al mismo tiempo, deja abierto un espacio de crecimiento compartido y de mutuo apoyo. Así, cada actividad cuenta  con el entusiasta apoyo de todos los participantes, entre quienes se cuentan oriundos tanto de la Península como de las Canarias y también miembros de diversos países latinoamericanos, pues todos sabemos que la llamada “madre patria” dejó en nuestra cultura una honda huella, comenzando por el idioma que nos une y terminando con que, al ver bailar a una ‘maja’ y a un ‘curro’ en el ‘tablao’, todos unidos gritaremos a coro:  ‘Olé’.