La inmigración ¿una necesidad?Julio 2004 El Fondo de Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, publicó el pasado 15 de julio su informe anual sobre Desarrollo Humano 2004. En esta ocasión, los autores han puesto un especial interés en el tema de la inmigración y la libertad cultural en el mundo diverso de hoy. Según el PNUD, entre 1980 y 2000, la cantidad de emigrantes asiáticos, africanos y suramericanos que llegó a la Unión Europea aumentó en un 75%. Pero, por otro lado, los autores del informe consideran que el envejecimiento de la población en algunos países ricos y la disminución del tamaño de las familias obligarán a Europa a duplicar la entrada de inmigrantes de aquí al año 2050. América del Norte registró un flujo de inmigrantes aún mayor que la UE. La cantidad total de residentes de Estados Unidos nacidos en otros países aumentó en un 145%, durante el mismo periodo, pasando de 14 millones de personas a 35 millones. Canadá es otro ejemplo de Estado con un alto porcentaje de personas nacidas en el extranjero. En ciudades como Toronto los extranjeros constituyen el 44% de la población; en Los Ángeles, la mitad de la población es foránea. Los autores del informe indican que el fenómeno de la inmigración no es exclusivo de los países ricos ya que también se produce en economías en crecimiento, como los estados el Golfo Pérsico, donde los trabajadores inmigrantes representan la tercera parte o más de los residentes. Los diez países con mayor proporción de inmigrantes en relación con la población son Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Jordania, Israel, Singapur, Omán, Suiza, Australia, Arabia Saudita y Nueva Zelanda. Nuevas perspectivas, nuevos retos Contrariamente a lo que sucedió con las olas migratorias de décadas anteriores, la revolución del transporte y las telecomunicaciones, la proliferación del uso de Internet, las tarifas de avión más asequibles y las llamadas telefónicas a menor costo permiten ahora a los emigrantes mantener una relación estrecha con sus países y culturas de origen. El informe de la ONU sostiene que los emigrantes que quieran seguir involucrados con su país deben poder hacerlo, sin que ello signifique poner en riesgo su compromiso con el país de acogida. El desafío de los países receptores está en forjar políticas que tengan en cuenta tanto objetivos de unidad como de respeto por las diferencias, lo que, subraya el informe, “incluye el fomento de la tolerancia y la empatía cultural”. A menudo, reconoce el informe de la ONU, la inmigración genera respuestas “retrógradas” que revisten actitudes extremadamente nacionalistas y xenófobas, como las demandas de cerrar las fronteras al exterior para preservar las tradiciones nacionales. Entre las soluciones más frecuentes, figuran las que tratan a las comunidades de inmigrantes como grupos separados (como ocurre en Arabia Saudita) o las que intentan asimilarlos para que los inmigrantes se parezcan cada vez más a los nativos (como en Estados Unidos). El informe sobre Desarrollo Humano propone, como mejor solución, el enfoque multicultural, que supone reconocer la diversidad de sistemas de valores y prácticas culturales en el seno de una misma sociedad. “La solución no está en detener la inmigración o poner límites a la diversidad sino construir sociedades de carácter más incluyente y con mayor espacio para las diferencias, ya que lo que genera conflictos no es la diversidad cultural sino la supresión de la identidad cultura.” España en el puesto 20 El informe del PNUD pretende ofrecer cada año una radiografía sobre la situación real, económica y social de los países, teniendo en cuenta criterios fundamentales como la esperanza de vida, la alfabetización y el Producto Interno Bruto per cápita. En este sentido, la esperanza de vida de los españoles ha pasado de 72,9 años en el lustro 1970-1975 a 79,3 del lustro 2000-2005. En cuanto a tendencias demográficas, el informe constata de nuevo que España sigue a la cola en tasa de fecundidad (1,2 hijos por mujer) en relación con los otros países de desarrollo humano alto, al mismo nivel que Italia y Hungría. Y en cuanto al PIB per cápita, España registra 21.460 dólares por habitante (un aumento de 1.310 dólares respecto al informe anterior) frente a 35.750 de Estados Unidos. En fin, según el informe del PNUD, España ocupa el lugar número 20, en Desarrollo Humano, de una lista de 177 países. Pero sigue en la cola de los 15 Estados que formaban la UE hasta el pasado mes de mayo, sólo por delante de Italia, Grecia y Portugal. Si le interesa el tema y desea más detalles, puede consultar: www.pnud Juan Carlos Moreno
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