El cuscús de la paz

Mayo 2004

Joseph McBride and Pigs
La Casa de España
tras el atentado

El 16 de mayo de 2003, una cadena de atentados suicidas sacudió la ciudad marroquí de Casablanca, causando la muerte de 45 personas, 12 de ellas terroristas.

A las diez y media de la noche, se produjeron cinco violentas explosiones en varios puntos de la ciudad. Uno de los lugares más afectados fue la Casa de España, centro de encuentro de españoles y marroquíes. Tres terroristas suicidas se presentaron en el local y, tras degollar al portero, hicieron estallar dos bombas en el restaurante. Aquel viernes por la
noche unas 150 personas cenaban y jugaban allí al bingo. Murieron 20.

El pasado 16 de mayo, justo un año después del atentado, la Casa de España de Casablanca, abrió de nuevo sus puertas, tras varios meses de obras que costaron más de 150.000 euros, según informó el diario español El Mundo.

El presidente de la Casa, Rafael Bermúdez, anunció que el dinero fue donado por una personalidad marroquí, de la que no quiso revelar la identidad.

A la reapertura del centro, en la jornada de recuerdo, asistieron las viudas y los huérfanos de las víctimas del 16 de mayo. Una placa recuerda ahora a los que murieron o resultaron heridos.

Los supervivientes de este triste atentado del 16 de mayo y sus familias han creado una asociación que, además de estar presente en al reapertura de la Casa de España de Casablanca, ofreció ese día una comida multitudinaria , el “cuscús de la paz”, en el suburbio marginal de Sidi Mumen, de donde procedían los 14 suicidas, según cuenta El Mundo.